5.13.2013

porque estas en todos y no estas en nadie
sos una y sos un millón

vas y venís a tu antojo
y nunca das atención

te calma, te enciende

te vuela.


porque sos más y menos
porque te gusta

marchitas y revivís
atacas y peleas

das
das
das


esparcís
tomas

escapas.

4.30.2013

Yo me case un día.

Nos casamos como humanos, como idiotas, como insanos
nos casamos y apareció la cosa más bella.

Todas las noches un cuento le contaba
y ellas dos me miraban.

La curiosidad de ambas asombraba
y sus ojos siempre brillaban

La esposa y la hija era una
alma partida y unida


Ella le dio parte de su alma.

4.26.2013


Pronto comprendería yo que el castigo cotidiano de fuerzas negativas
debía ser reconocido y resuelto con tanta atención como la que se presta a un único y
abrumador acontecimiento traumático.


Según casi todos los escritores, los grupos de almas tienden a
reencarnarse juntos una y otra vez, para elaborar el karma (deudas para con otros y
para con uno mismo, lecciones que hay que aprender) a lo largo de muchas vidas


—Nuestra tarea consiste en aprender, en llegar a ser como dioses mediante el
conocimiento. ¡Es tan poco lo que sabemos! Tú estás aquí para ser mi maestro. Tengo
mucho que aprender. Por el conocimiento nos acercamos a Dios, y entonces podemos
descansar. Luego regresamos para enseñar y ayudar a otros.

Me dicen que hay muchos dioses, pues Dios está en cada uno de nosotros.



Le pregunté si sabía qué necesitaba aprender él.
—Ese conocimiento no se me revela. —La voz era objetiva y distante—. Se me revela
lo que es importante para mí, lo que me concierne. Cada persona debe ocuparse de sí
misma... de hacerse... íntegra. Tenemos lecciones que aprender... cada uno de
nosotros. Deben ser aprendidas una a una... en orden. Sólo entonces podemos saber
qué necesita la persona de al lado, qué le falta o qué nos falta a nosotros para ser
íntegros.




4.23.2013

El viejo con tetas

El viejo con tetas llego como muchos otros, caminando despacio, pisando firmemente el césped verdoso. Nadie le prestó mucha atención... ¿Quién le prestaría su atención a un viejo con tetas?
Se acerco a un banco donde había un mujer y se sentó. No dijo más de dos palabras y ya los dos se estaban yendo.
El viejo con tetas se iba con una mujer y una bolsa de COTO.
Se fue de la misma manera en que llego, caminando lentamente, pisando fuerte el pasto que parecía a veces azul, otras amarillo y muy comúnmente la unión de ambos colores.

Se subió al Renault Rojo que había alquilado para la ocasión, no quería que nada saliera mal ese día. Ese era su día. En ningún momento pensó en ser caballero y abrirle la puerta a la mujer o dirigirle de nuevo la palabra. Estaba concentrado en su día, en ese día, que era su día. Puso en marcha el motor y el autito alquilado, que a nadie podía impresionar, empezó a moverse, lentamente, hacia su destino.

Manejo un par de horas en silencio. Mientras el manejaba la mujer amagaba a prender la radio pero el siempre con un chist y un golpe en la mano la frenaba. El silencio lo era todo para su día, ese día. Veía como la mujer empezaba a jugar con su pelo, miraba por la ventana, fruncía los pliegues de su pollera, movía los pies, se impacientaba.

El viejo con tetas paro el motor en un descampado a las afueras de buenos aires, respiro hondo y cerro los ojos, por casi un minuto olvido a la mujer que tenía al lado, olvido que ese era su día. Se olvido de su padre, un abusador de prácticamente todo (mujeres, alcohol, tabaco, drogas), se olvido de su madre, una mujer cuya sonrisa parecía la de la mona lisa, siempre pintada, intacta, pase lo que pase. Se olvido también de sus hermanos, dos idiotas que no podían pagar ni una puta ya que cualquier tarea que implicara aunque sea un mínimo de conocimiento de las matemáticas  la lengua o siquiera alguna habilidad social eran imposibles para ellos. Se olvido por unos segundos del olor a campo que le recordaba a su niñez, de los ojos azules que una vez lo habían conquistado, de las burlas de sus compañeros de trabajo por sus tetas y la horrible necesidad que un día se le presento.

Abrió los ojos y todo volvió. Un temblor recorrió su cuerpo robusto y recordó a la mujer que tenía al lado. Recordó la bolsita de COTO. Recordó que ese era el día, su día. Miro a su alrededor sabiendo que no iba a encontrar a nadie, pero una tediosa voz en su interior le rogaba espiar (por las dudas decía).

Intercambio unas palabras con la mujer y ella se le quedo mirando, interrogativa (Él sabía que eso iba a pasar). Espero unos minutos y repitió las mismas palabras, recorrió las mismas frases y llego a su pedido final. Esta vez la mujer sonrió compasiva y puso su mano sobre el hombro del hombre con tetas.

Arrancó de nuevo el autito destartalado y emprendió nuevamente viaje hacía el nuevo destino, ahora sabiendo que la mujer que lo acompañaba estaba de acuerdo con ese día, su día. Recorrió el camino por el que había transitado unas horas antes, ahora más relajado. Decidió encender la radio, la mujer se alegró y cantó lo que restaba del camino.

Al llegar a ese magnifico lugar su pulso se acelero, sentía hormigas en todo el cuerpo, sudaba un mar. Ella se bajo con la bolsita de coto, se pintó su mejor sonrisa y entró.

Mientras caminaba, el hombre con tetas esperaba ansioso, creía que podía desmayarse en cualquier momento. No podía creer que por fin llegara ese día, que todo estuviese saliendo tan perfecto. No podía creer que un plan que el hubiese armado no tenía fallas. Su padre hubiese estado orgulloso aunque perturbado.

El hombre con tetas se reclino en su asiento mientras al mismo tiempo la mujer le preguntaba a la vendedora de Vicotria Secret: ¿No tendría un corpiño igualito a este?, mientras sacaba un corpiño con bastante uso de una bolsa de COTO.

3.31.2013

Yo estaba oscura, estaba sola, estaba perdida.
Te encontré en un puente, diste fuego y todo se calentó.

Yo no buscaba nada o buscaba todo, nunca me pude decidir.
Quería la luna, las estrellas y el sol. Tenía miedo, no quería entrar.

Me mande sin escuchar a mi cabeza, me dije seguí cuando algo me decía que era mucho mejor parar, que sino todo se podía lastimar.
Me fui separando de a poco, poniendo mis barreras para saltarlas, para ir dando saltitos de un lado a otro.
Confundiendomete más.

Me abrí, me compartí. Nunca fui más yo con nadie.
Todo era fácil.

Y yo que soy quien soy, que vivo como vivo, que río y lloro, que grito. Yo que soy quien creo que soy, que me manejo como me manejo. Yo que me gusta lo fácil, lo no forzado, lo que va creciendo de a poquito si tiene que crecer y que se muere cuando ha de morir. Yo que creía respetar los ciclos de la vida. Yo que me negué a creer que las cosas no estaban manejándose y yendo como yo creía. Yo que no quería escucharme a mi misma, ni a las demás. Yo no podía dejar ir algo tan fácil, tan dulce, tan placentero. Yo no podía dejar eso que durante mucho tiempo había soñado, que justamente en este momento no quería, aunque a mi alrededor estaban los sermones interminables de que lo que más debía hacer era dejarteme. 

Ella. Tan concentrada en si misma.

Me parece tan triste.

Fuiste el mejor entre tantos.


Pero yo que soy quien soy, que pienso como pienso, que actúo como actúo. Yo, yo no podía apreciarlo en este momento, yo no estaba lista para todo lo que me quisiste dar, yo no podía, no era el momento. Estoy tan convencida de que no era este, en que no podía ser de cualquier manera, ahora no podía ser... es horrible. Por ahí si no me encontrabas ya rota, por ahí si no me hubiesen roto, por ahí todo salía bien. 

Me desperté y ya sentí el desprendimiento. Sentí como donde antes había un puente ahora había un abismo, si me concentraba bien podía ver allá abajo, miles de kilómetros abajo, el puente. Sentí la ansiedad, la desesperación, el no saber. La soledad emocional.
Me sentí sola. Pero no fue como la soledad ya conocida, no fue nada parecido a eso. Fue una soledad interna. Lo puedo ver como un hilito que se rompió. Algo que estaba ahí desapareció.

Todo empezó en un puente, o eso decía ella. 

Ahora ella tiene miedo. De nuevo más miedos, diferentes, pero siempre miedos. Pasa de uno a otro, salta, rebota en algunos, en otros se queda una quincena. Siempre un miedo para acecharla a donde va. Otra vez un miedo que no la va a dejar pensar.


Y yo que soy quien soy, que siento como siento, que estoy loca como estoy loca. Yo me angustié. Me asusté. Me mire otra vez allá lejos, con miedo. Con el mismo miedo. Con la misma desesperación tranquila loca que viene desde el pecho y va subiendo, te va consumiendo. 

Yo estaba oscura, me iluminaste un poco.
Yo estaba enloqueciendo, me compartiste tu locura.
Yo estaba perdida, me acompañaste en el camino.
Yo estaba conociendome, me conociste.
Yo estaba en guerra, escuchaste cada enfrentamiento.

Y yo que soy quien soy, que analizo como analizo, yo que enloquecí y no volví de ahí. Yo no quería perderte, y el egoísmo me pegó la cachetada que tenía que pegarme para que entre en razón. El karma me va a matar con esta. 

A ella le dijeron que todo lo que va vuelve, que las acciones tienen repercusiones. Le dijeron tantas cosas que ya no puede distinguir la realidad. 

No puedo quejarme de la resolución.
Yo quería esto, yo lo busqué.

Y yo que soy quien soy, que vivo como vivo, que pienso como pienso. Yo se que esto tenía que pasar y yo no quería que pasara. No quería llegar a este punto. Yo también estaba ciega.

Ella se despide, sonríe. No quiere que la recuerde de otra manera. 

Ella dijo adiós, ya nos cruzaremos en la vida.

3.11.2013

Es volver y seguir.

Mirar al frente, al futuro, a algo más.

Es volver y sentir.

Mirar alrededor, reconocer. Re Conocer.

Es volver y vivir.

Dejar de mirar para actuar, sentir, seguir.

12.11.2012

Un alter yo


A vos, y sólo a vos.

El corazón a todos nos late, sube y baja revoluciones, se revoluciona. Vuela alto, a toda velocidad, se llena de oxigeno, sangre, se llena. Y vuelve a bajar, vuelve a la vida regular, se ata con sus venas y recobra su espacio en nuestro cuerpo, vuelve a si. El aliento se desboca, se revuelve, se desata. Respirando a todo lo que da. Intentando darle al corazón todo el oxígeno que nos pide para salir corriendo, para escapar. No hay costos en estar mal, ni en estar bien. La contabilidad se rige por costos, nuestro cuerpo no. Al cuerpo le sirven alientos. Tomo y quito del mundo, tomo y quito de las personas, quiero y amo a la vida, rompo y lloro ante el dolor. Ahorrar, un concepto divino, ahorrar hasta cada centavo, ahorrar cada palabra, ahorrar. Por que ahorrar si la vida es una? Hay que gastar, gastar hasta que ya no quede, gastar porque lo que realmente necesitamos y queremos no se gasta. Llorar y reír... llevan a lo mismo. Un alivio, una esperanza, una risa que convierte la pena en alegría. Llorarle a la vida risas, aunque risas ya no queden. Sacar todo de adentro, sacudírselo todo, soltarse. Soltarse para poder volar mas alto, dejar todo el peso que nos ata a la tierra y la realidad, a la lógica y volar con alas falsas hacia un camino más amanecido. Sacar soltando, sacar saltando, sacar sin sacarse. Dejar que todo fluya según su curso, darle tiempo al tiempo y tiempo a la vida. Dejar las cosas en la puerta para que ya no pesen, olvidar el dolor y acordarse de la felicidad, de la risa, del amor. Correr hasta cansarse, correr para esconderse bajo la mesa a llorar, a sacarse todo el dolor... con llanto? Bajo que lógica el llorar sana? Al llorar recordamos el porque de que lloramos  y repetimos el mismo problema sin buscar una solución, sin mirarlo con los ojos calor se alegría, de paz. Nos encerramos en el propio dolor sin dejarle espacio a ese poquito de alegría que todos los días alguien o algo nos brinda. Estar lejos mientras estas cerca, estar a kilómetros con la mente y a metros con el cuerpo, estar y no estar. Poder volar cuando quiero, poder desconectarme de mi realidad para sumergirme en una más tranquila, en una que me ayuda a mi y solo a mi, mi realidad alterna, mi lugar de paz. Darme ratos para volar y darme ratos para llorar, darme ratos para vivir y ratos para sufrir, pero siempre sabiendo que los ratos tristes duran menos, duran nada. Porque a mi no me gusta estar triste, a mi no me gusta llorar, a mi no me gusta sufrir. Suprimir lo que no me gusta de mi ser, suprimir lo que no quiero conmigo. Con lo que ya no quiero cargar.

Que ganas de no verme nunca más, que ganas de abrir los ojos, ver más allá de mi.

Ando ganas de escucharte, ando ganas de no gritar más. Ando ganas de ver al dolor como un amigo lejano, como alguien que ya no puede hacerme mal, alguien que me enseño de la vida, del amor, del sufrir y de como hay que reír. Alguien que de lejos me mira, pero no se anima a volver. 

Creer, pensar por cierto, aceptar como verdad. Creer, pensar, juzgar, suponer algo. Creer, tener confianza en una persona. Yo creo y estoy llena de creer, por más que no sea cierto, por más que no sea verdad. Yo creo aunque me cueste pensarlo, yo creo aunque mi valor no sea el mismo y juzgar sea mi primer opción, yo creo aunque supongo que no sea creer. Yo creo, yo tengo una confianza en una persona, aunque esa persona demuestre lo contrario, even if they let me down i believe, porque creer, creer es hermoso. Creer y estar seguro, creer y saber que es así, aunque no sea así. Que importan los demás, yo lo creo así. Pero saber que ese creer esta dentro de mi, ese creer es mio. No todo el mundo cree en lo mismo que yo.
Perdonar, saber perdonar. En quien esta juzgar quien merece o no ser perdonado? en mi o en dios? y porque yo puedo juzgar a alguien para saber si merece mi perdón o no? quien soy yo para juzgar a otro? Siempre esta mi valor en el medio, siempre mi valor me representa a mi y que es lo que pienso. Pero no todo el mundo comparte mi valor.
Creer que uno solo entiende algo, es insólito. Somos muchos, más de uno debe pensar o entender las cosas como yo. Nadie las va a sentir como yo porque yo soy yo, pero entender, captar, comprender, aceptar, ver... muchos pueden hacerlo como yo. En cada uno esta utilizar las palabras con el contenido y el sentido que cada uno le ve, unos las usan menos, otros no saben ni usarlas y otros aprenden como usarlas rápidamente y se adentran en ellas, como investigándolas, porque quiren saber más. Las palabras sin contenido son un vacio, son una realidad que no tiene fuentes, son una nota sin opinión, son una mentira escondida detrás de una verdad que no se deja ver. Las palabras cobran significado cuando son compartidas, cuando son dichas con algo dentro. El estar seco dentro saca cosas secas afuera, todo el que siente, por más bruto que sea, comparte contenido en sus palabras, aunque sea un contenido del tamaño de un átomo. Algo siempre hay.

Plantearnos no sentir tanto o sentir menos, es imposible. Para lograr un cambio en como sentimos las cosas, tenemos que empezar de más adentro, de nosotros mismo. Por qué esto me afecta tanto? Por qué esto me indigna tanto? Por qué todo me duele tanto? Ver y rever el porque de las cosas y cambiarlas. Si me afecta mucho, lo evito, para que no me afecte, si no puedo evitarlo... intento que me afecte menos, que me brinde otra sensación a parte del dolor. Para lograr un cambio en el exterior he de cambiar mi interior, para lograr estar bien conmigo misma he de amarme a mi misma, para ser quien quiero ser he de verme como quiero ser. Si me duele, intento que no me duela tanto, intento evitar a la fuente del dolor, intento encontrar una solución a mi problema, porque si me duele a mi... es mi problema, es mi dolor y solo yo puedo encontrarle una solución. Nadie me conoce a mi como me conozco yo, nadie puede darme todo lo que me puedo dar yo. Soy yo mi máxima expresión. 

No sentir, ya no sirve no sentir, no es lograble. Ni viable. 
Sentir, sentir todo. Sentir mucho, sentir poco. Pero saber que sentir no es dolor, saber que sentir no significa sufrir. Sentir para entender. Sentir para estar viva, sentir para vivir.
Pero sentir sin enredos, sentir libremente, sentir tranquilamente, sentir sin riendas y espuelas. Sentir para sentirme viva. 

Relacionar, reaccionar, razonar. Reír. Reír. Reír. No sentarse pero tampoco saltar, caminar tranquilo, con calma. No ser una ráfaga o un remolino, ser una brisa que acaricia, ser una brisa que susurra. Ser como quiero ser y porque quiero ser, ser. Ser la que conmueve y la que escucha, ser la que entiende y la que aprecia, ser lo que quiero ser, ser. Ser agua en vez de fuego, ser tierra antes que viento. Ser y estar, pacificar. Levantar, levantarte y gritar, convertirte en ira, entrar y salir, para que? Explicar, pacificar, dejar ser y dejar estar... entender cuando es necesario y callar cuando lo crea conveniente. Saber mi lugar.

Regirse por roles, lugares... no es acorde a una amistad. Situación de pares, situación de amigas. Cada cual busca su lugar según su humor, un día puedo ser la divertida y al otro la bajonera, un día puedo tener todas las pilas y ser la que las sube a todas y al otro bajárselas porque estoy demasiado abajo. Subir y bajar en la escalera, ser siempre alguien diferente. Tomar el rol que quiero tomar, sin una exigencia, sin un por que. Ser quien quiero ser porque lo quiero ser. Dejarme ser.