6.21.2014

Suerte-

Es maravilloso y tu karma al mismo tiempo. Es algo que te brinda una libertad asombrosa y al mismo tiempo te encierra. Es una capacidad sin limites y al mismo tiempo te limita.
Tenes la suerte de contar con una imaginación que te lleva a lugares increibles, la oportunidad de ver cosas donde no estan...
pero que pasa cuando esas cosas son macabras, lugubres, tétricas?


te cerras.

1.30.2014

Ofendida y enroscada, siempre cuenta con su defensa. Un par de palabras equivocadas y sus colmillos atacan tu yugular.

Las razones hace tiempo se extinguieron, no hay si o no que valga.
Lo que ella cree ser su instinto, su constante ira e insatisfacción, la llevan por todos los caminos.
Perdida.

Muerde sin hambre, ataca sin sed. No la mires, no la toques, te va a doler.

Entre su absurdismo de serpiente sin instinto y su irracionalidad de persona con fuerte personalidad, nadie puede contra su verdad.

Quemamos tiempo con palabras, envenenamos nuestro amor, le dimos lluvia a la inundación y prendimos fuego el mar.



SER

Amar, reír, llorar, sufrir. Perderse y encontrarse.

Volver a encontrarse y conocerse. Quererse, adorarse, amarse. Volver.
Aprender nuevamente a reír, a reír enserio, a reír por cualquier cosa, a reír solo por reír.
Jugar, jugar mucho, jugar con todo, jugar días y noches.

Mirar la vida con otros ojos.

Ser feliz.


Lo

ella ?

Alguna vez le escribí esto... hoy lo quiero volver a escribir.


"Y es que la veo tan perdida, tan dolida, tan a la defensiva,
tan llena de odio, impotencia y dolor.

Pude ver su magia,
el poder que solía tener.
Alegría contagiaba
y ahora la oscuridad que se le asoma.

Pero no es tan frágil ni tan pequeña
en un gigante se convirtió.

Ella era la fuerza, el amor y la alegría...
ahora es una arpía.

Se pueden medir las horas con sus reclamos
y ni se te ocurra decir que nos vamos.

Se consumió, se desgastó
culpó a todos de que se lo hicieron a ella
y después se quedó tirada,
pretendiendo que la levanten,
intacta, sin un rasguño.

Si hay dos palabras que no le gustan
se prende fuego al instante
y empieza la destrucción
nadie puede detenerla
es feroz!

A veces canta, baila y ríe,
reparte la ilusión que quiere crear
de que ella es un bello océano, 
y todos los demás somos mar.

A veces está triste y sola e
intenta aplacar sus demonios
en retazos de papel, 
sin saber que éstos ya se extinguieron
y lo único que quedo fue su ser.

Cuando contiene las palabras
se ve en sus ojos la locura
que suele acompañarla.

De pedo llegó el día
que por fin me di por vencida
y volvió alegría.

lo

8.22.2013

hoy

Cómo explicarle a alguien que te es tóxico cuando se niega a creerlo?

 y nos encontramos ahora, al borde de la adultez... difiriendo en cada parte de nuestra ideología (tu ideología, a la mía la falta la logia)...

es una excentricidad no conocida! vos podrías ir y venir en 30 capítulos... a mi me toma dos y con suerte...


quien puede sacar una luz como si fuese un encendedor iluminando una habitación oscura? quien puede idealizar con una irrealidad y aun así armonizarse con la vida y seguir frente a frente con la luz que nos ciega a todos?




QUE PALABRA para saciar las hambrunas de tu ser desesperado por la aprobación que realmente no busca, sabiendo que nunca va a encontrar." Esta bien ", que palabra tan fácil para algo que en realidad esta tan entretejido, tan enganchado, enredador... que así tan fácil no se cura, se sacia.
y saciar no es la manera para curar.
ESTA BIEN. que tan fácil de decir y que tan poco de sentir.



te escribo con tanta.... desilusión.
que duele.

6.07.2013

He descubierto que cada día me importa menos y cada día lo puedo tomar con más risa. Que por más vueltas o más palabras que hay en el medio, puedo salir ilesa una vez más. Que el si o el no ya no me vuelcan en un espiral lleno de ira, rencor, palabras dolidas. Y que lo que esta adentro de mi desquiciada cabeza es lo que más llega a importar.
Me descubrí menos exigente, menos efervescente y un poco más atenta.


Ya no vas a poder conmigo

5.18.2013

Te volviste loco y me volviste loca.
Me arrancaste tanto, tanto pero tanto.

Te volviste loco y me volviste loca.
Me sofocaste tanto, tanto pero tanto.

Te volviste loco y me volviste loca.
Me odiaste y amaste a la vez.

Te volviste loco y me volviste loca.
Y así volves.


Te escudas en mi egoísmo, te quejas de mi falta de cariño
te escondes atrás de la tecnología, atrás de vos mismo.

Te perdiste de mi, te borraste, te alejaste,
no había nada que saber de mi.
no había nada que averiguar.
Y así tan fácil dejaste de ser solo un mal recuerdo
con un sueño de por medio
y volviste a toda carrera
dejando marcas para que las viera.

Tu agresividad y tu ira están demasiado presentes
tu oscuridad sigue latente
y ese odio/amor que por mi sentías
volvió para acecharte en las esquinas
y algunas noches me sentís todavía latente
muy muy dentro de tu mente
y con la facilidad que tenemos ahora para comunicarnos
volves con todos tus comentarios.

Esperas lograr algún efecto,
que algo de mi salga a la luz.
Buscas quebrar cada hueso
quebrar cada mínima parte.
Y yo te dejo entrar
te dejo atacar
te dejo vociferar toda tu ira
pero siempre tan tranquila.

Volviste y seguís siendo un mal recuerdo
seguís perdiendo la razón
seguís sufriendo sin razón.
Volviste y seguís siendo un idiota
un sin más, un sin nada.
Y yo sigo siendo una oscura sombra en tu pasado
que al parecer todos los días te toca
y yo por al vida siendo luz
siendo risa
siendo magia.


Volviste queriendo guerra
y yo solo puedo darte paz.

Volviste esperando la ira
y yo solo te puedo dar risa.

Volviste queriendo borrarme
y te quedaste sin la goma.

Volviste, volviste para que desaparezca
pero hace tiempo ya me había ido.

5.13.2013

porque estas en todos y no estas en nadie
sos una y sos un millón

vas y venís a tu antojo
y nunca das atención

te calma, te enciende

te vuela.


porque sos más y menos
porque te gusta

marchitas y revivís
atacas y peleas

das
das
das


esparcís
tomas

escapas.

4.30.2013

Yo me case un día.

Nos casamos como humanos, como idiotas, como insanos
nos casamos y apareció la cosa más bella.

Todas las noches un cuento le contaba
y ellas dos me miraban.

La curiosidad de ambas asombraba
y sus ojos siempre brillaban

La esposa y la hija era una
alma partida y unida


Ella le dio parte de su alma.

4.26.2013


Pronto comprendería yo que el castigo cotidiano de fuerzas negativas
debía ser reconocido y resuelto con tanta atención como la que se presta a un único y
abrumador acontecimiento traumático.


Según casi todos los escritores, los grupos de almas tienden a
reencarnarse juntos una y otra vez, para elaborar el karma (deudas para con otros y
para con uno mismo, lecciones que hay que aprender) a lo largo de muchas vidas


—Nuestra tarea consiste en aprender, en llegar a ser como dioses mediante el
conocimiento. ¡Es tan poco lo que sabemos! Tú estás aquí para ser mi maestro. Tengo
mucho que aprender. Por el conocimiento nos acercamos a Dios, y entonces podemos
descansar. Luego regresamos para enseñar y ayudar a otros.

Me dicen que hay muchos dioses, pues Dios está en cada uno de nosotros.



Le pregunté si sabía qué necesitaba aprender él.
—Ese conocimiento no se me revela. —La voz era objetiva y distante—. Se me revela
lo que es importante para mí, lo que me concierne. Cada persona debe ocuparse de sí
misma... de hacerse... íntegra. Tenemos lecciones que aprender... cada uno de
nosotros. Deben ser aprendidas una a una... en orden. Sólo entonces podemos saber
qué necesita la persona de al lado, qué le falta o qué nos falta a nosotros para ser
íntegros.




4.23.2013

El viejo con tetas

El viejo con tetas llego como muchos otros, caminando despacio, pisando firmemente el césped verdoso. Nadie le prestó mucha atención... ¿Quién le prestaría su atención a un viejo con tetas?
Se acerco a un banco donde había un mujer y se sentó. No dijo más de dos palabras y ya los dos se estaban yendo.
El viejo con tetas se iba con una mujer y una bolsa de COTO.
Se fue de la misma manera en que llego, caminando lentamente, pisando fuerte el pasto que parecía a veces azul, otras amarillo y muy comúnmente la unión de ambos colores.

Se subió al Renault Rojo que había alquilado para la ocasión, no quería que nada saliera mal ese día. Ese era su día. En ningún momento pensó en ser caballero y abrirle la puerta a la mujer o dirigirle de nuevo la palabra. Estaba concentrado en su día, en ese día, que era su día. Puso en marcha el motor y el autito alquilado, que a nadie podía impresionar, empezó a moverse, lentamente, hacia su destino.

Manejo un par de horas en silencio. Mientras el manejaba la mujer amagaba a prender la radio pero el siempre con un chist y un golpe en la mano la frenaba. El silencio lo era todo para su día, ese día. Veía como la mujer empezaba a jugar con su pelo, miraba por la ventana, fruncía los pliegues de su pollera, movía los pies, se impacientaba.

El viejo con tetas paro el motor en un descampado a las afueras de buenos aires, respiro hondo y cerro los ojos, por casi un minuto olvido a la mujer que tenía al lado, olvido que ese era su día. Se olvido de su padre, un abusador de prácticamente todo (mujeres, alcohol, tabaco, drogas), se olvido de su madre, una mujer cuya sonrisa parecía la de la mona lisa, siempre pintada, intacta, pase lo que pase. Se olvido también de sus hermanos, dos idiotas que no podían pagar ni una puta ya que cualquier tarea que implicara aunque sea un mínimo de conocimiento de las matemáticas  la lengua o siquiera alguna habilidad social eran imposibles para ellos. Se olvido por unos segundos del olor a campo que le recordaba a su niñez, de los ojos azules que una vez lo habían conquistado, de las burlas de sus compañeros de trabajo por sus tetas y la horrible necesidad que un día se le presento.

Abrió los ojos y todo volvió. Un temblor recorrió su cuerpo robusto y recordó a la mujer que tenía al lado. Recordó la bolsita de COTO. Recordó que ese era el día, su día. Miro a su alrededor sabiendo que no iba a encontrar a nadie, pero una tediosa voz en su interior le rogaba espiar (por las dudas decía).

Intercambio unas palabras con la mujer y ella se le quedo mirando, interrogativa (Él sabía que eso iba a pasar). Espero unos minutos y repitió las mismas palabras, recorrió las mismas frases y llego a su pedido final. Esta vez la mujer sonrió compasiva y puso su mano sobre el hombro del hombre con tetas.

Arrancó de nuevo el autito destartalado y emprendió nuevamente viaje hacía el nuevo destino, ahora sabiendo que la mujer que lo acompañaba estaba de acuerdo con ese día, su día. Recorrió el camino por el que había transitado unas horas antes, ahora más relajado. Decidió encender la radio, la mujer se alegró y cantó lo que restaba del camino.

Al llegar a ese magnifico lugar su pulso se acelero, sentía hormigas en todo el cuerpo, sudaba un mar. Ella se bajo con la bolsita de coto, se pintó su mejor sonrisa y entró.

Mientras caminaba, el hombre con tetas esperaba ansioso, creía que podía desmayarse en cualquier momento. No podía creer que por fin llegara ese día, que todo estuviese saliendo tan perfecto. No podía creer que un plan que el hubiese armado no tenía fallas. Su padre hubiese estado orgulloso aunque perturbado.

El hombre con tetas se reclino en su asiento mientras al mismo tiempo la mujer le preguntaba a la vendedora de Vicotria Secret: ¿No tendría un corpiño igualito a este?, mientras sacaba un corpiño con bastante uso de una bolsa de COTO.

3.31.2013

Yo estaba oscura, estaba sola, estaba perdida.
Te encontré en un puente, diste fuego y todo se calentó.

Yo no buscaba nada o buscaba todo, nunca me pude decidir.
Quería la luna, las estrellas y el sol. Tenía miedo, no quería entrar.

Me mande sin escuchar a mi cabeza, me dije seguí cuando algo me decía que era mucho mejor parar, que sino todo se podía lastimar.
Me fui separando de a poco, poniendo mis barreras para saltarlas, para ir dando saltitos de un lado a otro.
Confundiendomete más.

Me abrí, me compartí. Nunca fui más yo con nadie.
Todo era fácil.

Y yo que soy quien soy, que vivo como vivo, que río y lloro, que grito. Yo que soy quien creo que soy, que me manejo como me manejo. Yo que me gusta lo fácil, lo no forzado, lo que va creciendo de a poquito si tiene que crecer y que se muere cuando ha de morir. Yo que creía respetar los ciclos de la vida. Yo que me negué a creer que las cosas no estaban manejándose y yendo como yo creía. Yo que no quería escucharme a mi misma, ni a las demás. Yo no podía dejar ir algo tan fácil, tan dulce, tan placentero. Yo no podía dejar eso que durante mucho tiempo había soñado, que justamente en este momento no quería, aunque a mi alrededor estaban los sermones interminables de que lo que más debía hacer era dejarteme. 

Ella. Tan concentrada en si misma.

Me parece tan triste.

Fuiste el mejor entre tantos.


Pero yo que soy quien soy, que pienso como pienso, que actúo como actúo. Yo, yo no podía apreciarlo en este momento, yo no estaba lista para todo lo que me quisiste dar, yo no podía, no era el momento. Estoy tan convencida de que no era este, en que no podía ser de cualquier manera, ahora no podía ser... es horrible. Por ahí si no me encontrabas ya rota, por ahí si no me hubiesen roto, por ahí todo salía bien. 

Me desperté y ya sentí el desprendimiento. Sentí como donde antes había un puente ahora había un abismo, si me concentraba bien podía ver allá abajo, miles de kilómetros abajo, el puente. Sentí la ansiedad, la desesperación, el no saber. La soledad emocional.
Me sentí sola. Pero no fue como la soledad ya conocida, no fue nada parecido a eso. Fue una soledad interna. Lo puedo ver como un hilito que se rompió. Algo que estaba ahí desapareció.

Todo empezó en un puente, o eso decía ella. 

Ahora ella tiene miedo. De nuevo más miedos, diferentes, pero siempre miedos. Pasa de uno a otro, salta, rebota en algunos, en otros se queda una quincena. Siempre un miedo para acecharla a donde va. Otra vez un miedo que no la va a dejar pensar.


Y yo que soy quien soy, que siento como siento, que estoy loca como estoy loca. Yo me angustié. Me asusté. Me mire otra vez allá lejos, con miedo. Con el mismo miedo. Con la misma desesperación tranquila loca que viene desde el pecho y va subiendo, te va consumiendo. 

Yo estaba oscura, me iluminaste un poco.
Yo estaba enloqueciendo, me compartiste tu locura.
Yo estaba perdida, me acompañaste en el camino.
Yo estaba conociendome, me conociste.
Yo estaba en guerra, escuchaste cada enfrentamiento.

Y yo que soy quien soy, que analizo como analizo, yo que enloquecí y no volví de ahí. Yo no quería perderte, y el egoísmo me pegó la cachetada que tenía que pegarme para que entre en razón. El karma me va a matar con esta. 

A ella le dijeron que todo lo que va vuelve, que las acciones tienen repercusiones. Le dijeron tantas cosas que ya no puede distinguir la realidad. 

No puedo quejarme de la resolución.
Yo quería esto, yo lo busqué.

Y yo que soy quien soy, que vivo como vivo, que pienso como pienso. Yo se que esto tenía que pasar y yo no quería que pasara. No quería llegar a este punto. Yo también estaba ciega.

Ella se despide, sonríe. No quiere que la recuerde de otra manera. 

Ella dijo adiós, ya nos cruzaremos en la vida.

3.11.2013

Es volver y seguir.

Mirar al frente, al futuro, a algo más.

Es volver y sentir.

Mirar alrededor, reconocer. Re Conocer.

Es volver y vivir.

Dejar de mirar para actuar, sentir, seguir.

12.11.2012

Un alter yo


A vos, y sólo a vos.

El corazón a todos nos late, sube y baja revoluciones, se revoluciona. Vuela alto, a toda velocidad, se llena de oxigeno, sangre, se llena. Y vuelve a bajar, vuelve a la vida regular, se ata con sus venas y recobra su espacio en nuestro cuerpo, vuelve a si. El aliento se desboca, se revuelve, se desata. Respirando a todo lo que da. Intentando darle al corazón todo el oxígeno que nos pide para salir corriendo, para escapar. No hay costos en estar mal, ni en estar bien. La contabilidad se rige por costos, nuestro cuerpo no. Al cuerpo le sirven alientos. Tomo y quito del mundo, tomo y quito de las personas, quiero y amo a la vida, rompo y lloro ante el dolor. Ahorrar, un concepto divino, ahorrar hasta cada centavo, ahorrar cada palabra, ahorrar. Por que ahorrar si la vida es una? Hay que gastar, gastar hasta que ya no quede, gastar porque lo que realmente necesitamos y queremos no se gasta. Llorar y reír... llevan a lo mismo. Un alivio, una esperanza, una risa que convierte la pena en alegría. Llorarle a la vida risas, aunque risas ya no queden. Sacar todo de adentro, sacudírselo todo, soltarse. Soltarse para poder volar mas alto, dejar todo el peso que nos ata a la tierra y la realidad, a la lógica y volar con alas falsas hacia un camino más amanecido. Sacar soltando, sacar saltando, sacar sin sacarse. Dejar que todo fluya según su curso, darle tiempo al tiempo y tiempo a la vida. Dejar las cosas en la puerta para que ya no pesen, olvidar el dolor y acordarse de la felicidad, de la risa, del amor. Correr hasta cansarse, correr para esconderse bajo la mesa a llorar, a sacarse todo el dolor... con llanto? Bajo que lógica el llorar sana? Al llorar recordamos el porque de que lloramos  y repetimos el mismo problema sin buscar una solución, sin mirarlo con los ojos calor se alegría, de paz. Nos encerramos en el propio dolor sin dejarle espacio a ese poquito de alegría que todos los días alguien o algo nos brinda. Estar lejos mientras estas cerca, estar a kilómetros con la mente y a metros con el cuerpo, estar y no estar. Poder volar cuando quiero, poder desconectarme de mi realidad para sumergirme en una más tranquila, en una que me ayuda a mi y solo a mi, mi realidad alterna, mi lugar de paz. Darme ratos para volar y darme ratos para llorar, darme ratos para vivir y ratos para sufrir, pero siempre sabiendo que los ratos tristes duran menos, duran nada. Porque a mi no me gusta estar triste, a mi no me gusta llorar, a mi no me gusta sufrir. Suprimir lo que no me gusta de mi ser, suprimir lo que no quiero conmigo. Con lo que ya no quiero cargar.

Que ganas de no verme nunca más, que ganas de abrir los ojos, ver más allá de mi.

Ando ganas de escucharte, ando ganas de no gritar más. Ando ganas de ver al dolor como un amigo lejano, como alguien que ya no puede hacerme mal, alguien que me enseño de la vida, del amor, del sufrir y de como hay que reír. Alguien que de lejos me mira, pero no se anima a volver. 

Creer, pensar por cierto, aceptar como verdad. Creer, pensar, juzgar, suponer algo. Creer, tener confianza en una persona. Yo creo y estoy llena de creer, por más que no sea cierto, por más que no sea verdad. Yo creo aunque me cueste pensarlo, yo creo aunque mi valor no sea el mismo y juzgar sea mi primer opción, yo creo aunque supongo que no sea creer. Yo creo, yo tengo una confianza en una persona, aunque esa persona demuestre lo contrario, even if they let me down i believe, porque creer, creer es hermoso. Creer y estar seguro, creer y saber que es así, aunque no sea así. Que importan los demás, yo lo creo así. Pero saber que ese creer esta dentro de mi, ese creer es mio. No todo el mundo cree en lo mismo que yo.
Perdonar, saber perdonar. En quien esta juzgar quien merece o no ser perdonado? en mi o en dios? y porque yo puedo juzgar a alguien para saber si merece mi perdón o no? quien soy yo para juzgar a otro? Siempre esta mi valor en el medio, siempre mi valor me representa a mi y que es lo que pienso. Pero no todo el mundo comparte mi valor.
Creer que uno solo entiende algo, es insólito. Somos muchos, más de uno debe pensar o entender las cosas como yo. Nadie las va a sentir como yo porque yo soy yo, pero entender, captar, comprender, aceptar, ver... muchos pueden hacerlo como yo. En cada uno esta utilizar las palabras con el contenido y el sentido que cada uno le ve, unos las usan menos, otros no saben ni usarlas y otros aprenden como usarlas rápidamente y se adentran en ellas, como investigándolas, porque quiren saber más. Las palabras sin contenido son un vacio, son una realidad que no tiene fuentes, son una nota sin opinión, son una mentira escondida detrás de una verdad que no se deja ver. Las palabras cobran significado cuando son compartidas, cuando son dichas con algo dentro. El estar seco dentro saca cosas secas afuera, todo el que siente, por más bruto que sea, comparte contenido en sus palabras, aunque sea un contenido del tamaño de un átomo. Algo siempre hay.

Plantearnos no sentir tanto o sentir menos, es imposible. Para lograr un cambio en como sentimos las cosas, tenemos que empezar de más adentro, de nosotros mismo. Por qué esto me afecta tanto? Por qué esto me indigna tanto? Por qué todo me duele tanto? Ver y rever el porque de las cosas y cambiarlas. Si me afecta mucho, lo evito, para que no me afecte, si no puedo evitarlo... intento que me afecte menos, que me brinde otra sensación a parte del dolor. Para lograr un cambio en el exterior he de cambiar mi interior, para lograr estar bien conmigo misma he de amarme a mi misma, para ser quien quiero ser he de verme como quiero ser. Si me duele, intento que no me duela tanto, intento evitar a la fuente del dolor, intento encontrar una solución a mi problema, porque si me duele a mi... es mi problema, es mi dolor y solo yo puedo encontrarle una solución. Nadie me conoce a mi como me conozco yo, nadie puede darme todo lo que me puedo dar yo. Soy yo mi máxima expresión. 

No sentir, ya no sirve no sentir, no es lograble. Ni viable. 
Sentir, sentir todo. Sentir mucho, sentir poco. Pero saber que sentir no es dolor, saber que sentir no significa sufrir. Sentir para entender. Sentir para estar viva, sentir para vivir.
Pero sentir sin enredos, sentir libremente, sentir tranquilamente, sentir sin riendas y espuelas. Sentir para sentirme viva. 

Relacionar, reaccionar, razonar. Reír. Reír. Reír. No sentarse pero tampoco saltar, caminar tranquilo, con calma. No ser una ráfaga o un remolino, ser una brisa que acaricia, ser una brisa que susurra. Ser como quiero ser y porque quiero ser, ser. Ser la que conmueve y la que escucha, ser la que entiende y la que aprecia, ser lo que quiero ser, ser. Ser agua en vez de fuego, ser tierra antes que viento. Ser y estar, pacificar. Levantar, levantarte y gritar, convertirte en ira, entrar y salir, para que? Explicar, pacificar, dejar ser y dejar estar... entender cuando es necesario y callar cuando lo crea conveniente. Saber mi lugar.

Regirse por roles, lugares... no es acorde a una amistad. Situación de pares, situación de amigas. Cada cual busca su lugar según su humor, un día puedo ser la divertida y al otro la bajonera, un día puedo tener todas las pilas y ser la que las sube a todas y al otro bajárselas porque estoy demasiado abajo. Subir y bajar en la escalera, ser siempre alguien diferente. Tomar el rol que quiero tomar, sin una exigencia, sin un por que. Ser quien quiero ser porque lo quiero ser. Dejarme ser.

11.27.2012

qué quiero?

Tengo ganas de amar pero no me animo,
me enriendo, me enfrasco, no me permito.
Busco un ideal.

Idolatrizo,
no me gusta lo que no puedo tener,
y quiero tenerte.

Puede ser un capricho,
conmigo nunca se sabe.

Tengo mil miedos
creo saber lo que quiero
pero en mis quinientos planteos me pierdo.

Quiero ser libre...
me corto las alas al rebuscar.

Encuentro,
eso es bueno para mi.
Pero no quiero
me niego, quiero más
quiero otra cosa.

Quiero el derrumbe
la conmoción
el no saber.

Será que de tanto buscar
perdí lo que quiero encontrar?

Qué quiero?
Por decir, pudo decir muchas cosas. Y como querer, quiero muchisimas. Pero si hablamos de un querer más profundo, un querer donde hay una vale como yo pero diminuta, con un altavoz que le dobla el tamaño gritando. ESTO, ESO, AQUELLO, YA YA YA! NO LO PIERDAS DE VISTA, NO PARES HASTA CONSEGUIRLO.
Tengo de esos quereres, de esos "necesito".
Pero entonces... qué quiero?
Quiero amor. Pero no un amor cualquiera, no un amor de cualquiera. Quiero un amor profundo, compañero, constante. Quiero un amor amigo, un amor amante, un amor sincero. Quiero un amor pacifico, un amor azul.
No quiero un amor de novela, no quiero el novio ideal. Quiero un compañero, un ser en el que pueda ver mi ideal reflejado. Quiero la paz y la guerra en el mismo ambiente. Quiero un terremoto abajo de mis pies. Quiero caminar la cuerda floja con los dos pies, confiada.
Quiero aprender. De lo más chico a lo más grande, todo lo que me puedan enseñar/compartir. Quiero llenarme de conocimiento, de vida. Quiero seguir mi curiosidad a donde sea que me lleve. Quiero aprender de la tierra, el mar, el aire, del fuego que guardan las personas. Quiero conocer los ojos que me hagan sentir absurda y quiero los ojos que me regalen felicidad. Quiero conocer cada parte de mi ser, quiero aprender de mi. Quiero aprender a querer.
Quiero volar con mi imaginación, quiero explotarla. Quiero llegar a pasar todo lo que hay en mi cabeza al papel, cada trazo, cada dibujo, cada palabra. Quiero poder transportar hasta lo más complejo a un papel, una tela, un persona. Quiero poder dar. Quiero compartir.
Quiero dejarme llevar, dejarme ser. Quiero dejarme. Quiero olvidar los complejos y poder ir con la frente en alto sin nada que me detenga.
Quiero comprensión, quiero entendimiento, quiero charlas interminables. Quiero hablar hasta el amanecer de nada y hablar de todo en dos minutos. Quiero poder ser cómplice con la mirada. Quiero que una caricia sea más que una caricia y que una sonrisa sea más que una sonrisa. Quiero.

Quiero, te quiero, lo quiero, la quiero, los quiero. Quiero.
Quiero una vida sin "tenés que". Quiera una vida regida porque las cosas son las que quiero hacer, no las que tengo que hacer. No quiero planteos interminables de problemas simples, no quiero enroscarme más.
Quiero simpleza.

Quiero locura, locura linda, locura buena, locura loca. Quiero mi locura.
Quiero poder ser una niña siempre, quiero poder disfrutar de las cosas más chicas con la mayor felicidad. Quiero detalles que brindan alegría y alegría que trae detalles.

Quiero paz, quiero explorar, quiero viajar. quiero quiero quiero.
quiero recorrer el mundo, quiero pasarme la vida viajando. Quiero conocerlo todo.

no quiero encontrar mi lugar en el mundo, quiero encontarme a mi en el mundo.
quiero una vida plena, quiero felicidad y quiero amor, quiero amistad, quiero cariño, quiero paz, quiero tranquilidad. Estoy cansada de depender. Quiero independizarme emocionalmente.

10.18.2012

Miedo

Te escribo esto porque es la única manera que encuentro de podernos comunicar.
Te escribo esto porque es, también, mi mejor manera de comunicarme, el papel me calma, me deja ser.

Estoy llena de miedos por vos, vivo preocupándome, nombrándote, llevándote a conversaciones donde no tenes nada que ver para poder así exorcizar los demonios que tengo con y por vos.

Te veo tan inconforme con vos, tan adentro tuyo y tengo miedo. Tengo miedo de que te conviertas en una persona que no me pueda bancar nunca, tengo miedo de que te conviertas en esas minas a las que (enserio) tengo ganas de tirarle un garrote por la cabeza porque el cerebro total no funciona.

Te escribo porque tengo miedo.

Te cuido incansablemente, si cualquier cosa te pasara mi alma sufriría un dolor inimaginable, inexplicable, indecible.
Tengo miedo de que tomes malas decisiones y algo malo te pase.

Te veo tan capaz, se que estas llena, que tenes un montón para dar, compartir. Pero te encerras en vos misma, te encerras en tu dolor, tu infelicidad, tu agresividad.
Y si algo no te gusta, saltas, saltas lo más alto que podes para que todos vean que estás ahí, que ese es tu lugar, que NADIE va a poder sacarte nada. Posesión absoluta.
Tengo miedo de que te vuelvas una masa acaparadora y no dejes lugar para nada más.

Te queres mostrar como la mas fuerte y parece una competencia por quien se porta como la más hija de puta. Quién dice las cosas que más duelen, quién va a gritar más fuerte!
Tengo miedo de que no puedas salir de esa agresividad, de esa competencia.

Esperas que todos te comprendamos, que abramos los brazos para contenerte en tu "intenso dolor"... pero nunca comunicas que tenes dolor, que te sentís mal, que te duele.
Estas encerrada en tu dolor y al parecer no queres salir, no haces nada para salir.
Podés decirme, gritarme, putearme que lo intentas, pero mentirnos no sirve.
Tengo miedo de que sigas encerrada en ese dolor siempre.

Me revienta como tratas a mamá, tengo ganas de gritarte ¿Quién carajo te crees?
Es tu madre querida, te dio la vida y no solo eso, te da todo lo que queres, absolutamente todo.
Tengo miedo de que seas una caprichosa toda tu vida.

Tenes todo. Amor, cariño, compasión, contención, dos padres magníficos, una hermana que entiende. Pero dejas todo por volverte un zombie, por chatear, charlar, hablar, criticar, compartir. Compartí con los que tenes tan cerca, compartí con los que te quieren escuchar.
Tengo miedo de que no aprendas nunca a compartir.

No hablas, no decís lo que te pasa... después te quejas de que no te conocemos, de que no sabemos como entenderte, comprenderte.
Tengo miedo de que no logremos entenderte nunca.

Estoy llena de miedos, te tengo miedo.
También estoy llena de dolor, también me duele.

No te pido mucho, corta con esa agresividad absolutista. Corta con tanta intensidad en el dolor, cambia la intensidad por amor, felicidad, sonrisas. COMPRENSIÓN.
No solo esperes que nosotros te entendamos, entende vos también. 

Pedís que te escuchen, que te entiendan, que te comprendan. Pero vos no escuchas, ni entendes, ni comprendes. 
Yo no siento ni la mínima contención de tu parte. Yo no siento que me entiendas ni que me escuches. No te interesa escucharme? No tengo nada interesante para decir?

Vos me decís que no me sentís tu hermana, pero yo no puedo ser tu hermana sola. La vida es dar y recibir, si vos a mi no me das nada... por qué esperas recibir?

Yo no se de que manera ser con vos... quiero ponerte en mi lugar, quiero actuar como vos a ver si así vos tenes ganas de acercarte a mi, de escucharme, entenderme, comprenderme.
Cambié mucho, con vos, con todo. Cambié. Me vi mal y cambié.

Me acerqué, pero sentí que sobraba. Me hiciste sentir que sobraba en tu vida, que no necesitas una hermana, que no me necesitas. ¿Para qué quedarme donde no me necesitan?

No te pido mucho, se mi hermana.

Tu edad es difícil, tu dolor también, sufrís, lloras, pataleas. Yo lo entiendo.
Mi edad es más difícil  mi dolor es diferente, no quiero sufrir, llorar y patalear. Yo cambié. Cambié para poder estar bien yo, porque SOY YO la que me importa. Si no estoy bien YO, nadie a mi alrededor se va a sentir bine conmigo.

No te pido mucho, medita estas lineas.

9.28.2012

Anaïs Nin - Diario I
Julio de 1932

Me siento celosa. Lo que me irrita es oírlos reír. Me pare que ellos ríen más a menudo de lo que nos reímos nosotros cuando hablamos. Además, por vez primera, se está retrasando. Yo le traigo un sueño afectuoso, es la primera vez que me he permitido pensar en él con ternura. Quizá no tendría que contarle el sueño. Éste me pondría en sus manos, sería darle demasiado, mientras que él...

Esto le hace pensar en el destino: lo que tememos que ocurra, ocurre. Siempre temo ser abandonada o estar insuficientemente atendida, y así ocurre...Yo soy quien hace que ocurra. Hasta qué punto somos nosotros quienes forjamos nuestro propio destino es algo que constituye un misterio.

Me sentía más feliz por esa dedicación hacia mí.

También en el amor es necesario renunciar para poder amar de veras. No admite rivalidades. Cuanto más vasto sea nuestro amor, sin exclusivismos, más nos acercamos a la unión mística, el sentido más amplio del amor, el amor menos individualista y más universal.

¡Qué resultados tan tremendos tuvo esa sugerencia! Noté que salían a la superficie mil motivos de resentimiento contra Henry, como su excesiva y fácil aceptación de mis sacrificios, su necesidad de defenderse cada vez que se siente atacado, de llevar la contraria a cuanto se diga, su miedo a las mujeres inteligentes, su poner por las nubes a las más ordinarias, sus cóleras sin motivo y, sobre todo, su absoluta falta de interés por comprender a otros o a sí mismo. Se aferra a sus propios errores.

- Ella te ama a su modo -le dije-, de un modo inhumano y fantástico, pero a pesar de todo intenso.
- Se ama más a sí misma -dijo Henry.

Henry no abandonará la fiesta antes de ahber bebido hasta las heces. Yo tengo tendencia a irme antes de que la fealdad haga su aparición. Él quiere tocar fondo. Yo quiero conservar mis ilusiones.

Ojalá pudiéramos escribir simultáneamente todos los niveles en que vivimos, todos a la vez. ¡Toda la verdad!

Explica que las casas de los orientales representan su actitud emotiva. En el exterior no hay ventanas, y en cambio hay aberturas al interior a un patio, a una vida secreta e íntima. Y todas las habitaciones se comunican por ese patio. Un lujo disimulado. Pensamientos disimulados.

- Éste no es un jardín corriente. Es misterioso, significativo. En un libro chino se habla de un reino, o jardín celestial, suspendido entre el cielo y la tierra. Es éste.

Abandonará a una mujer con la mayor crueldad por no poder resistir el momento de la separación.

Con su desordenado vivir, su curiosidad, su entusiasmo, su amoralidad, su sentimentalismo y sus pesadas bromas se podrían llenar un centenar de libros.

Lo que nosotros llamamos nuestro destino es en realidad nuestro carácter, y ese carácter puede ser cambiado  El conocimiento de que nosotros mismos somos responsables de nuestras acciones y actitudes no tiene por qué ser descorazonador, porque significa también que somos capaces de cambiar ese destino. No estamos atados al pasado que ha conformado nuestros sentimientos  no somos esclavos de nuestra raza, de nuestra herencia, de nuestros antecedentes. Podemos cambiarlo todo si tenemos valor suficiente para ver cómo nos hemos formado. Podemos cambiar las reacciones químicas, siempre que no nos asuste disecar sus elementos.

Yo desconfío de tu inteligencia. Trazas esquemas magníficos donde todo está en su sitio, todo clarísimo y convincente, demasiado claro. Pero, y tú ¿dónde estás entretanto? No se te encuentra en la superficie clara de tus ideas, pues ya te has sumergido en zonas más profundas, más oscuras, y uno piensa que ya le has dado todo tu pensamiento, imagina que te has mostrado completamente en esa claridad. Pero hay capas y capas, no tienes fondo, eres insondable. Tu claridad es engañosa. Tus ideas son las que suscitan en mí la confusión, las dudas y las inquietudes mayores.

Guerra. La guerra entre nosotros era algo inevitable.

Yo misma estoy envuelta en mentiras que no penetran en mi alma, como si las mentiras que digo tuvieran como función ocultar otras mensonge vital que no llegan nunca a formar parte de mi.

Si para el escritor, que es un océano de protoplasma espiritual capaz de fluir en todas direcciones, de engullir cuanto encuentra a su paso, de filtrarse por cualquier grieta, de colmar cualquier hueco, la unidad resulta imposible sí está al menos a su alcance llegar a la verdad en la confesión de sus mentiras.

La sabiduría consiste en destruir todo idealismo. La base de la mentira está en la imagen idealizada que nosotros mismos tenemos, y en nuestro deseo de imponérsela a otros: una imagen admirable.

¿Cómo derrotar esta tragedia oculta en cada hora, que inesperada y traidoramente nos ahoga, que arremete contra nosotros al surgir de una melodía, de una vieja carta, de un libro, de los colores de un vestido o del modo de caminar de un extraño? Haz literatura. Busca palabras nuevas en el diccionario. Esculpe frases, vierte lágrimas en un molde, en un estilo, en una forma, en un discurso. Recorta cuidadosamente artículos de periódico. Pégalos bien con cola. Hazte una fotografía. Di a todo el mundo cuánto les debes.

Si los chinos no hubieran descubierto la sabiduría en la ausencia de las ideas, lo habría descubierto yo esta noches.

Cuando la vida se me pone demasiado difícil me dedico a mi obra. Nado hacia  nuevas zonas.

Es él quien me ha enseñado que el mundo es vasto, que no tengo que ser necesariamente esclava de una maldición que se remonta a mi infancia, que no por fuerza tengo que sentir devoción por quienquiera que interprete, en mayor o menor grado, en parte o completamente, el papel de un padre a quien tanto necesité. Yo no necesito ser una niña altruista, ni una mujer que da hasta el extremo de aniquilarse.

Dijo que sabía que yo iba a hacer algo único.

Yo estaba tratando de descubrir el contraste entre el Henry borracho, acalorado, combativo, afirmativo, destructivo, cruel, todo instinto y vitalidad animal; y su otro yo sobrio, casi religioso en su tono, pálido, melancólico, sentimental, infantil, frágil. Una transformación completa y sorprendente.

Es extraño lo ciegamente que he vivido hasta ahora.

Tiene ojos de mago que mira su bola de cristal. Sus magníficos dientes brillan en una sonrisa que es bastante femenina. Es muy orgulloso y está muy seguro de sí mismo.

Ella tiene el arte de enredar, de estropear, de abortar las cosas de un modo ciego, instintivo.

Me he dado cuenta de que soy un hombre que vale, y fue precisamente creer lo contrario lo que casi estuvo a punto de destrozarme.

Para mí, la literatura, la aventura, la creatividad no son juegos. La sinceridad absoluta y limitada de hombres como Allendy no me interesa. Resulta reconfortante, humanamente hablando, pero no es tan interesante como las falsedades de Henry o su dramatismo, sus mentiras y sus huidas, excursiones, experimentos, audacias y picardías literarias.
Puede ser que en el fondo yo sea buena, humana, amorosa, pero soy también más que eso, imaginativamente dual, compleja, una ilusionista.

Octubre de 1992

Siento una gran necesidad de fidelidad, de amor, de comprensión. Tuve que erguir una barrera de mentiras para protegerme. Era necesario que pusiera mi yo verdadero a cubierto de Henry. Tú, en cambio, me das fuerza. Eres tranquila y fuerte. Me conoces de verdad.

Es él quien me ha hecho complicada, quien me ha quitado vitalidad, quien me ha matado. Creó un personaje literario, ficticio, que pudiera torturarlo y a quien él, por su parte, pudiera odiar; porque no puede escribir si no incitándose a sí mismo al odio. Tiene momentos humanos, claro, pero es mentiroso, falso, bufonesco, un comediante. Es él quien provoca dramas y cera monstruos. No quiere cosas sencillas  Es un intelectual. Busca la simplicidad y luego se pone a deformarla, a inventar monstruos, sufrimientos... Todo es falso, falso, falsísimo.

¿Cuál de ellos es el que miente? ¿Cuál es verdaderamente humano? ¿Cuál el más inteligente? ¿O es que todos estos elementos se entremezclan en cada uno de nosotros? Creo que soy la más humana porque mi ansiedad es protectora con los dos.

June, que en el fondo carece de fuerza, sólo peude demostrarla destruyendo a otros.

Yo no necesitaba beber. Yo tenía estímulo sobrante. Pero ahora quiero verte embriagada y drogada. Quiero emborracharme porque me intimidas, y quiero sentirme libre para decir lo que quiera sabiendo que me perdonarás.

No importa lo que yo haga; lo que importa es lo que soy.

Cuando June crea problemas, odios, enfrentamientos, celos, cree que está viviendo de manera dramática. Se empeña en poner el aire que la rodea a punto de ebullición. Su yo angustiado, angustiado por Henry, sólo cree en los momentos de vértigo, de éxtasis, no cree más que en la guerra, en lo febril. Y luego, cuando me deja, se bate contra su deformada visión. Cuando se dirige a Henry lo hace cautelosamente. Siempre empezamos por hablar claramente, pero luego ella vuelve a encontrarse en plena confusión.

Me sorprendió notar que Henry se mostrara como protector. Para él, June es na niña patológica.

Dice que el mal le fascina, pero todo cuanto hace es criticar a June por vivir tan libremente como vive.

Porque soy un monstruo. Un monstruo, ¡entiende! Un monstruo necesario. Un monstruo divino. Un héroe. Un conquistador. Un destructor sagrado. Un destructor de ritmos moribundos. Un constructor de ritmos vivientes.

Noviembre de 1932

Está allí embotellando dramas en frascos de alquimista, destilando, anotando.

A veces he sido bueno. No me felicito por ello. He sido malo a menudo; no me arrepiento.

Llora inconteniblemente. Se va de la habitación. La sigo. En el oscuro cuarto de baño, sin ventanas, los sollozos estremecen todo su cuerpo. La tomo en mis brazos. Acaricio sus cabellos, como si fuera una niña. Me caen sus lágrimas en el cuello. Me abruma la compasión. Se aferra a mí. La acaricio hasta que se tranquiliza. La dejo para que se lvae la cara.

Me gustaría poder descansar a veces, estar en paz, buscar un rincón, elegir de una vez por todas, pero no puedo. Sólo la mitad de mi ser está sentada frente al fuego, sólo mis manos cosen.

- A mí no me interesa abandonar mi locura.

Lo que en un hombre es debilidad, se convierte en cualidad en un escritor. Porque el escritor guarda, colecciona lo que luego estallará en su obra. Por eso el escritor es el hombre más solitario del mundo; porque vive, lucha, muerte y renace siempre solo, no interpretando sus papeles sino cuando ha caído el telón. En la vida es un personaje incongruente. Para juzgar a un escritor es necesario amar tanto lo que escribe como al hombre que es. La mayoría de las mujeres sólo aman al hombre.

Cuando entro en una taberna o en un bar, incluso antes de darle mi abrigo al camarero, asimilo tal dosis de impresiones, quedo tan maravillada de la belleza de las mujeres, del magnetismo de los hombres y del resplandor de las luces, que ya puedo echarme a dormir bajo la mesa como un borracho  Con qué rapidez me deslizo por la pendiente de una voz resbaladiza, me sumerjo en una mirada brumosa, me diluyo en la música.
June y yo nos hundimos en esta necesidad de calor y amor. Regalos, cumplidos, frases, admiración, incienso, flores, perfumes.

Los hombres, embutidos en sus tiesas camisas de etiqueta, se atiesan todavía más sentados en sus sillas. Las mujeres aprietan los labios. Los músicos sonríen, benévolos y maliciosos, disfrutando con el espectáculo, que es como una bofetada para los clientes pomposos. No pueden dejar de decir que estamos bellísimas. June oscura, secreta bajo el ala de su sobrero de fieltro a lo Greta Garbo, con una capa pesada, trágica, pálida, y yo en contraste con ella en todos los sentidos. Los músicos sonríen. Los hombres se sienten insultados. Un camarero aguarda junto a nuestra mesa para decirnos que no podemos volver a bailar juntas.
En mis labios siento el regusto acre de la rebeldía. Vamos al Cabaret Fétiche. Allí, hombres y mujeres están cómodos, sin máscaras. No somos un par de desarraigadas. Los hombres pugnan por llamar nuestra atención. June responde a sus insinuaciones. Yo estoy erizada de celos.
Henry la vulgariza y la endurece. Ella es delicada y sensible. Fue Henry quien la engañaba, quien cortejaba a otras mujeres en presencia de June. Fue él quien quería ver en ella a una femme fatale y quien la incitó a hacer lo peor. Fue Henry quien le enseñó a hablar en argot.
- Henry no quiere una vida humana. No quiere una felicidad humana. Sé que no lo quiere. Quiere osadías, barbarie, fiebre, fermentación. Yo tenía que hace todo aquello a lo que él no se atrevía. Era tímido, sumiso. Tenía que llevarle sus personajes dostoievskianos. Pero él no es un Dostoiveski. Era incapaz de captarlos. Como ser humano, Henry no es nada. No es leal. Me odia porque me debe mucho; no ha sabido utilizar nada de lo que le he dado. No ha sido suficientemente realista, pero tampoco ha sido lo bastante fantástico.

Se queja de no haber tenido un gran amor verdadero, de no haber conocido más que ególatras que lo único que perseguían era realizarse gracias a ella.

- Quería amarle locamente, pero no puedo.

Me parece que todos nos volvimos crueles.

Sacudía la cabeza y parecía un oso al que cualquiera hubiera podido hacer bailar. Balaría y gruñiría. En June fermentaba una brutalidad inexplicable.

Pero en realidad no está lo suficientemente borracha para dejar de pensar. Y son sus miedos, sus dudas, sus sospechas, sus pueriles peticiones de socorro y sus juicios acerca de sí misma los que salen a la superficie.

Me siento con el alma enferma: quisiera poder desembarazarme de toda mi vida, de todo cuanto he visto y oído, de mis ilusiones, fantasías, aventuras, borracheras, orgías, sensaciones.

El vino real, los cuerpos reales, los besos reales, los cafés reales, la cocina real, los éxtasis exteriores. Aspiro al éxtasis de escribir, de leer, de la música, de la filosofía, de la contemplación; ansío aquella habitación que vi por la ventana abierta, forrada de libros, suspendida sobre la vida, aquella habitación donde nada se convierte en heces y donde los aterrizajes no son forzosos.

Quiero mi soledad, mi paz, la belleza de mi casa; quiero encontrar de nuevo mi alegría y mi felicidad. Éxtasis sin resacas, sin vómitos.

Yo quería que ambos estuvieran en mi vida, pero no quiero vivir su vida. No puedo seguir viviendo cómo se destruyen entre sí. Se niegan recíprocamente.
Que ambos son seres inconscientes que actúan ciega e instintivamente.

El conocimiento de uno mismo es la raíz de la comprensión y la sabiduría.

Para ella, la literatura es un adorno. Henry escribió que "lo ostentaba como un plumaje".

- June, te adoro.
- No quiero adoración -contestó ella-. Quiero comprensión.
Hay penuria de comprensión. Es como si me hubiera pasado toda la vida, desde la infancia, cultivando precisamente lo que ellos necesitan, como si hubiera vivido siempre teniendo a mi alcance el significado de todo, preparándome para recibir esa masa de hechos y experiencias para ser capaz de comprenderla y de esclarecérsela a ella.

Era tanto su deseo por escapar de sí misma como el mío por habitar su cuerpo, por llegar a ser ella. Ambas negábamos nuestro propio yo y deseábamos ser la otra.

Los recuerdos de Henry, en contraste con los de Proust, llegan mientas él está en plena acción. Puede recordar a su primera mujer mientras hace el amor con una prostituta, o recordar su primer amor mientras pasea por la calle, o cuando viaja para ver a un amigo; y la vida no se detiene mientras él recuerda. Análisis en movimiento. Nada de vivisección in situ. El diario y continuo fluir vital de Henry, su actividad sexual, sus discusiones con cualquiera, su vida de café, sus conversaciones en la calle, todo eso que yo consideraba antes como interrupciones que le impedían escribir, ahora creo que son una cualidad que le distingue de los demás escritores. Nunca escribe a sangre fría: siempre al rojo vivo.

Me río de mis antiguos temores de lo analítico. La posesión de conocimientos no mata el sentimiento de lo maravilloso y lo misterioso. Siempre hay más misterio.
No temo la claridad.

Debemos incluir en nosotros mismos tanto la debilidad como la dureza, porque no podemos permitir que una parte de nuestra personalidad esté simbólicamente a cargo de otra...

La fatalidad se desplaza: conforme el hombre toma conciencia de sí mismo, la va descubriendo en su interior.

Diciembre de 1932

Su mente da inmensos rodeos. Luego se pierde.

Qué pequeña es la linterna que me guía, y qué inmenso el universo del hombre. Creo que me aferro siempre a lo humano y personal. No quiero penetrar en mundos impersonales, al margen de lo humano.

Enero de 1932

No soy más que un fragmento sedoso de mujer.

No se trata de la curación del individuo, sino de que al curar el yo usted le revela los mundos que se extienden más allá de él. Usted me ha liberado del yo, y éste es, a mi entender, el mejor regalo que me ha hecho. Pues sólo entonces empieza uno a amar...

Tras la colisión, me siento sumergida en un sueño. El realismo de June. Fealdad. Y después, dejo de vivir en la realidad. Noto que la pierdo siempre. Vivo en un sueño o en la sensualidad pura. Sin una zona vital intermedia. Los armónicos superiores o inferiores.

Tenía una forma curiosa de permanecer silencioso, de no contestar nunca a preguntas directas. Me pregunté hasta qué profundidad penetra en esos mundos.

Cuando me pusieron sobre las rodillas una manta de piel me pregunté qué droga es la que tomo para que la vida corriente y superficial se vuelva invisible a mis ojos.

El secreto de mis mentiras es el mismo que le de los buenos comediantes  Nunca me lanzo de improviso a una mentira; antes me pregunto: ¿Qué sentiría si esto fuera cierto?. Así empiezo a sentir y vivir la situación. También he aprendido a hacer transposiciones. Tomo prestada la desazón que me produjo el comportamiento de June, y la transfiero al presente. Estoy desolada, desconcertada por lo que hace June. Y resulta sencillo introducir en ese estado de ánimo una ruptura con Henry por haber cedido a los ataques de June. A veces he deseado poder romper con el mundo de Henry. Tengo las manos heladas. Muestro los síntomas de aflicción. Allendy puede notarlo, aunque la causa no sea la que imagina. Pero, a estas alturas, ya estoy atrapada en mi historia. Me siento como si verdaderamente hubiese puesto fin a mi amistad con Henry, sus amigos y su vida de café.

Me eché a reír. Allendy creyó que me reía de la idea de que una neurosis me hubiera impulsado a la vida bohemia. Ay, no era eso. La frase de Allendy, "una flor en el estiércol, era tan propia de las novelas que leen las criadas, que el poeta que soy se ofendió igual que otra mujer se hubiera ofendido si un hombre le hubiera hablado con el cigarro en la boca y el sombrero puesto.

Siempre dice que las mentiras se notan. Pero no ha podido notar las mías.

No es un poeta. Qué lástima. Eso es exactamente lo que yo necesitaría. Sus reservas de imágenes y símbolos son limitadas. ¿Qué es lo que pido? Literatura. Literatura, mi pan y mi vino.

Cree que el afecto que yo siento por él es sólo una transferencia.
- Siempre se ama a la persona que le entiende a uno.

De pronto me di cuenta de la tragedia del analista. El control que ejerce sobre la vida de otros le confiere el decepcionante poder de penetrar en su existencia, de compartir sus secretos, su intimidad, de saber más que un marido, que un amante, que los padres, de conocer el corazón y hasta el cuerpo mismo de sus pacientes. Pero sólo le está permitido ser el voyeur, no tocar, ni ser amado, deseado u odiado. Le ofrezco toda mi vida, pero no le pertenecerá nunca.

Puede observar un cuerpo que hace el amor, que está en su lecho, que tiene crisis de llanto; puede oírle llorar de hambre, de miedo, de tristeza; puede vivir la vida de otro, acudir a su ayuda, sentir el peso de su culpabilidad, de sus confidencias, y conocer sus necesidades. Se siente querido, indispensable, inextricablemente mezclado con otros. Puede casi tocar ese cuerpo cuyos más íntimos estremecimientos y vibraciones le ha sido dado a conocer.

Me parece que el masoquismo de la mujer es diferente al del hombre. El de ella procede de su instinto maternal. Una madre sufre, da, alimenta. Una mujer aprende a no pensar en sí misma, a ser alturista, a servir, a ayudar. Este masoquismo le es casi natural. Se forma en él. Es como el masoquismo de los educados en la religión católica.

Cada contacto con un ser humano es tan raro, tan precioso, que habría que preservarlo.

- He pasado junto a todas las alegrías y todos los placeres de la vida. Siempre hubo un velo entre la realidad y yo. Nunca he sido feliz con una mujer.

Pasa de extremos de sentimentalismo a una locura helada, brutal.

"Divertida" es la palabra clave en sus relaciones sociales. En su mundo todo tiene que ser divertido, picante.

- Soy una escritora, Jeanne, no quiero asustar a ningún fantasma, quiero conocerlos bien, íntimamente. Quiero ser capaz de describirlos.

Para los poetas, la locura está más cerca de la divinidad que la cordura. El loco llega a la muerte a través de una serie de holocaustos y no de una progresión humana mediante la desintegración de las células.

Me identifico con un mar de sensaciones, reflejos, seda, piel, miradas, bocas, deseo.


9.25.2012


Anaïs Nin - Diario I
20 de Mayo de 1932

Nuestras miradas se encontraron. La suya era triste, muy seria, y me gustó, me emocionó.

Es necesario que haya siempre algún secreto.

Yo niego todos los valores acerca de los cuales insistía: voluntad, dominio de sí mismo, modales, éxito, estética, elegancia, valores mundanos o aristocráticos, valores burgueses.

Es verdad que paseo con Henry o Fred, o con Herny y sus amigos, por calles por las que jamás se aventuró mi padre, que frecuento bares en los que nunca entró, que hablo con gente que jamás hubiera admitido en su casa.

- ¿Por qué símbolos? -preguntó Henry.
- Porque es la única manera de retenerlos. Como ideas te pertenecen y se incorporan a tu mundo. Como seres humanos..., bueno..., la vida moderna hace muy precarias las amistades.
- ¿Y qué necesidad hay de retenerlas? -preguntó Henry-. Yo no me pego nunca.
- Tú vives si patrón fijo, sin dirección, fluyes simplemente como una veleta sin brújula. Tienes que seguir siendo salvaje, careciendo de timón. Hay cierta coherencia en tu desorden. Pero alguien tendrá que cuidar de ti. 

No necesita suicidarse. En realidad ya está muerto. No había visto nunca a nadie tan marchito por dentro, tan muerto en vida.

Lo que ocurre es que hay una Anaïs que no puede recomponer todas las piezas, una Anaïs que puede entregarse, amar y, con todo, seguir sintiéndose sola y dividida. 

25 de Mayo de 1932

Penetrad en este laboratorio del alma, donde todo sentimiento pasará por los rayos X del doctor Allendy, para que revelen las obstrucciones, desviaciones, deformaciones y cicatrices que coartan el curso de la vida. Penetrad en este laboratorio del alma donde cada incidente es refractado en un diario, demostrando que todos llevamos dentro un espejo deformado en el cual nos vemos demasiado pequeños o demasiado grandes, demasiado gordos o demasiado delgados, hasta el propio Henry tan libre, tan alegre, tan indemne de cicatrices se cree. Penetrad aquí y descubriréis que el destino puede ser dirigido, que no es necesario seguir esclavizado por la primera huella impresa en una sensibilidad infantil. No es forzoso que el primer molde marque para siempre. Una vez roto el espejo deformante, el restablecimiento de la unidad y la alegría son posibles.
Las operaciones de disección y exploración corren a cargo del doctor Allendy. Yo lo cribo todo en mi diario, para eliminar impurezas y errores. Y luego, con tacto, poesía y arte transmito a Henry lo que he aprendido. Cuando le llega a él ya ha desaparecido todo el olor a clínica. Ya no queda nada de la jerga habitual de los psicoanalistas. Algunas cosas las rechaza, pero cuando están adornadas, salpimentadas y dramatizadas adecuadamente, le interesan. Así, yo le cuento al doctor Allendy toda mi vida, y Henry me cuenta a mí la suya.

El hombre no llega nunca a conocer la soledad que experimenta una mujer. El hombre permanece en la matriz de la mujer sólo para reunir fuerzas, se alimenta de esa fusión, y luego se levanta y sale al mundo, a su trabajo, a la guerra, al arte. No se siente solo. Está ocupado. El recuerdo del baño en el fluido amniótico le da energía, lo llena. La mujer puede estar también ocupada, pero se siente solitaria. Para ella la sensualidad no es sólo una ola de placer en la que se ha sumergido, sino una carga de alegría eléctrica por el contacto con otro. Cuando el hombre yace en su matriz, ella se encuentra realizada, cada acto de amor es para ella una posesión interior, un acto de nacimiento y renacimiento, de parir un niño y parir un hombre. El hombre llega a su matriz y renace cada vez con un nuevo deseo de actuar, de SER. Pero para la mujer la realización no está en el nacimiento, sino en el momento en que el hombre se encuentra en ella. 

¡El amanecer! El amanecer, repetí. Henry creyó que para mí era el amanecer en sí lo que constituía una nueva experiencia. No pude explicar lo que sentía. Era la primera vez que no me había forzado a huir; era la primera vez que me entregaba a la confraternidad, la comunicación, las confesiones, sin sentir repentinamente la necesidad de huir.
Antes, para ocultarme a mí misma el drama de este perpetuo divorcio, le echaba la culpa al reloj. Era hora de irse, en vez de tengo que irme porque me resultan demasiado difíciles las relaciones humanas, porque su fluir y su continuidad me resultan demasiado tensos y laboriosos
No pude seguir interpretando ese papel. No puedo pretender simular que me encuentro en armonía y sincronizada con los demás. ¿Dónde está la salida? Huir. La imperiosa necesidad de huir.

Era como un extranjero a quien se acoge en los brazos abiertos en un país desconocido, donde se siente como en su casa, comparte las fiestas, los nacimientos, las bodas, los funerales, los banquetes, los conciertos, los cumpleaños... y, de pronto, me di cuenta que no hablaba su lenguaje, que todo no era sino un juego de cortesía. 

Ansiaba ser la mujer que sollozaba o reía; la mujer a quien se regalaba una flor para que se la pusiera; la mujer que recibía ayuda al subir al autobús; la mujer asomada a la ventana; la que se casaba; la que estaba dando a luz.

El arte era un remedio contra la locura, un alivio de los terrores y dolores de la vida humana.

Me irrita que encasille tan rápidamente mis sueños y mis sentimientos. Cuando se calla yo hago mi propio análisis.

Ahora me río de mi propia seriedad, de mis esfuerzos por comprender a los demás, por no herirlos. 

- ¿Se ha vuelto loco Richard? ¡Bravo! Vayamos a verle. Bebamos antes para ponernos a tono. Es algo raro, soberbio, que no pasa todos los días. Espero que esté realmente loco, que no sea una simulación.

- Ése es el peligro. Te prepara para vivir, pero al mismo tiempo expone a graves decepciones, porque da un concepto muy elevado de la vida y soslaya los momentos aburridos o de estancamiento. En tus libros, tú también llevas un ritmo acelerado, y presentas serios acontecimientos tan llenos de vehemencia que supuse que tu vida era delirante, embriagada. 

No desespero de poder reconciliarla a usted con su propia imagen.

"¿Aceptarías la responsabilidad de llevarme del brazo por la calle?". (¡Tan escandaloso era su vestido!)

Doctor Allendy: Lo raro siempre asusta. Quizá usted creía que su originalidad impresionaba, pero puede repeler a la gente.
Anaïs: Nunca pensé en eso. Me atrae lo no convencional. Cuando llegue a ser "normal", ¿qué pasará con mi arte en el vestir? En realidad no quiero ser normal, estereotipada. Sólo quiero adquirir la fuerza y el valor de vivir más plenamente la vida, de tener mayor número de experiencias y de disfrutar más. Incluso quiero cultivar mis rasgos menos convencionales para volverlos aún más originales. 

¿Querer lo imposible? ¿Morir por no poder alcanzarlo? ¿Desdeñar las soluciones de compromiso?

La lluvia no le molesta. Sólo el hambre o la sed. Las habitaciones sórdidas no le molestan. La pobreza no le molesta. En la vida siempre sigue sus impulsos. 

Anaïs: De todas mis experiencias, ¿cuáles fueron las no auténticas? ¿Cómo podría encontrar un modo de distinguir unas de otras?
Doctor Allendy: Las auténticas son placenteras.

Él quería saber por qué dejé de ir una semana. ¿Para volver a contar sólo conmigo misma, para luchar sola, para rehacerme, para no depender de nadie? ¿Por qué? El miedo a sufrir. 

En mi diario de infancia, escribí: "He decidido que es mejor no amar a nadie, porque cuando amas a personas tienes que separarte de ellas, y eso hace demasiado daño".


Junio de 1932

Pero preferí abandonarme a esa especie de incoherente embriagadez que ahora me resulta tan relajante.
Henry y yo poseemos esa doble lucidez con algunos instantes de abandono completo. Y quizá sea ésta la razón por la cual nos atrae la locura de los poetas, Rimbaud, Tristan Tzara, los dadaístas, Breton. Las libres improvisaciones de los surrealistas rompen la simetría y el orden artificial de la conciencia. En el caos hay fertilidad. Qué difícil es ser sincera cuando a cada instante es necesario que elija entre cinco o seis almas diferentes. Sincera, pero ¿con cuál de ellas?, ¿cuál elijo?.

No hay nada malo en interpretar papeles siempre que no me los tome muy en serio. A mundo, soy demasiado sincera y me lanzo hasta el final.
Me preguntó que dónde había sido más feliz. Feliz de verdad, con una felicidad tranquila.
- Ya ve -dijo el doctor Allendy-, usted quiere gustar, quiere ser amada y se dedica a adoptar poses; hasta su mismo interés por lo perverso es una pose. Le falta  a usted fe en sus propios valores fundamentales. Tiene demasiada fe en lo accesorio.